Leccionario 1/6/2018

TN_reyes004Boletín Litúrgico Santa Eucaristía
Epifanía del Señor  – Enero 6 del 2018
Ministerio Latino Diócesis SW FL.

 Colecta del día.- Oh Dios, que por la guía de una estrella manifestaste tu único Hijo a los pueblos de la tierra: Guía a tu presencia a los que ahora te conocemos por fe, para que veamos tu gloria cara a cara; mediante Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Primera Lectura del Libro de Isaías 60:1–6
Levántate, Jerusalén, envuelta en resplandor, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti. La oscuridad cubre la tierra, la noche envuelve a las naciones, pero el Señor brillará sobre ti y sobre ti aparecerá su gloria. Las naciones vendrán hacia tu luz, los reyes vendrán hacia el resplandor de tu amanecer. Levanta los ojos, y mira a tu alrededor: todos se reúnen y vienen hacia ti. Tus hijos vendrán desde lejos; tus hijas serán traídas en brazos. Tú, al verlos, estarás radiante de alegría, tu corazón se llenará de gozo; te traerán los tesoros de los países del mar, te entregarán las riquezas de las naciones. Te verás cubierta de caravanas de camellos que vienen de Madián y de Efá; vendrán todos los de Sabá, cargados de oro y de incienso, y proclamarán las acciones gloriosas del Señor.
Palabra del Señor.
Demos gracias a Dios.

Salmo 72:1–7, 10–14 LOC
1 Oh Dios, da tu juicio al Rey, *
y tu justicia al Hijo del Rey;
2 Para que rija a tu pueblo con justicia, *
y a tus pobres con juicio;
3 Para que los montes traigan prosperidad a tu pueblo, *
y los collados justicia.
4 Defenderá a los necesitados del pueblo; *
rescatará a los pobres y aplastará al opresor.
5 Vivirá mientras duren el sol y la luna, *
de generación en generación.
6 Descenderá como el agua sobre el campo segado, *
como la lluvia que empapa la tierra seca.
7 En aquel día florecerán los justos, *
y habrá abundancia de paz, hasta que no haya luna.
10 Los reyes de Tarsis y de las islas le pagarán tributos, *
y los reyes de Sabá y de Arabia le ofrecerán dones.
11 Todos los reyes se postrarán delante de él, *
y todas las naciones le servirán;
12 Porque él librará al pobre que clamare, *
y al oprimido que no tuviere quien le socorra.
13 Tendrá compasión de los humildes y de los menesterosos; *
salvará la vida de los necesitados.
14 De opresión y violencia redimirá sus vidas, *
y la sangre de ellos será preciosa a sus ojos.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo,
Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos Amén.

La Epístola de San Pablo a los Efesios 3:1–12
Por esta razón yo, Pablo, estoy preso por causa de Cristo Jesús para bien de ustedes, los que no son judíos. Pues ya sin duda sabrán que Dios me ha encargado anunciar a ustedes lo que él, en su bondad, ha dispuesto. Por revelación he conocido el designio secreto de Dios, como ya les escribí brevemente. Al leerlo, pueden darse cuenta de que conozco este designio secreto realizado en Cristo, que no se dio a conocer a nadie en otros tiempos, pero que ahora Dios ha revelado a sus santos apóstoles y profetas por medio de su Espíritu. El designio secreto es éste: que por el evangelio Dios llama a todas las naciones a participar, en Cristo Jesús, de la misma herencia, del mismo cuerpo y de la misma promesa que el pueblo de Israel. Y yo he sido puesto al servicio de este mensaje por la bondad y la misericordia que Dios ha tenido conmigo, quien ha mostrado así su gran poder. Yo soy menos que el más pequeño de todos los que pertenecen al pueblo santo; pero él me ha concedido este privilegio de anunciar a los no judíos la buena noticia de las incontables riquezas de Cristo. Y me ha encargado hacerles ver a todos cuál es la realización de ese designio que Dios, creador de todas las cosas, había mantenido secreto desde la eternidad. De esta manera ahora, por medio de la iglesia, todos los poderes y autoridades en el cielo podrán conocer la sabiduría de Dios, que se muestra en tan variadas formas. Dios hizo esto de acuerdo con el plan eterno que llevó a cabo en Cristo Jesús nuestro Señor. Y en Cristo tenemos libertad para acercarnos a Dios, con la confianza que nos da nuestra fe en él.
Palabra del Señor.
Demos gracias a Dios.

Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo 2:1–12

¡Gloria a ti, Cristo Señor!

Jesús nació en Belén, un pueblo de la región de Judea, en el tiempo en que Herodes era rey del país. Llegaron por entonces a Jerusalén unos sabios del Oriente que se dedicaban al estudio de las estrellas, y preguntaron: — ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos salir su estrella y hemos venido a adorarlo. El rey Herodes se inquietó mucho al oír esto, y lo mismo les pasó a todos los habitantes de Jerusalén. Mandó el rey llamar a todos los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley, y les preguntó dónde había de nacer el Mesías. Ellos le dijeron: —En Belén de Judea; porque así lo escribió el profeta: “En cuanto a ti, Belén, de la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre las principales ciudades de esa tierra; porque de ti saldrá un gobernante que guiará a mi pueblo Israel.” Entonces Herodes llamó en secreto a los sabios, y se informó por ellos del tiempo exacto en que había aparecido la estrella. Luego los mandó a Belén, y les dijo: —Vayan allá, y averigüen todo lo que puedan acerca de ese niño; y cuando lo encuentren, avísenme, para que yo también vaya a rendirle homenaje. Con estas indicaciones del rey, los sabios se fueron. Y la estrella que habían visto salir iba delante de ellos, hasta que por fin se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. Cuando los sabios vieron la estrella, se alegraron mucho. Luego entraron en la casa, y vieron al niño con María, su madre; y arrodillándose le rindieron homenaje. Abrieron sus cofres y le ofrecieron oro, incienso y mirra. Después, advertidos en sueños de que no debían volver a donde estaba Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.
El Evangelio del Señor.
Te alabamos, Cristo Señor.

Elaborado según el Leccionario de la Iglesia Episcopal, Libro de Oración Común y Biblia Dios habla hoy, para la comunidad latina.